La razón por la que no eres rico: Las 7 claves para jubilarte joven y rico

¿No sabes cómo potenciar al máximo tu dinero? ¿Te cuesta relacionarte con él? ¿Dudas si estás gestionando bien tus finanzas personales?

Durante toda nuestra vida no hemos recibido ni un ápice de información sobre el funcionamiento del dinero. Incluso nos puede causar pánico entablar una conversación en torno a este término.

Pero es aquí donde la educación financiera juega un papel importante. Permite obtener los conocimientos necesarios para aprender a tomar mejores decisiones en cuanto a gastos, ahorro e inversión, pero también a dar un giro de 360º en nuestros hábitos financieros.

Vamos, que consigues administrar mejor tus finanzas y potenciar al máximo tu dinero.

Por ello, hoy voy a hablarte de la educación financiera: qué es, los beneficios que te aporta y consejos para desarrollarla.

 

¿Qué es la educación financiera?

La educación financiera es el conocimiento y conjunto de mecanismos que permiten conocer cómo funciona el dinero para lograr mejores resultados, ya hablemos de cómo gastarlo, gestionarlo o invertirlo de manera adecuada.

Por desgracia, el dinero es un tema tabú que todavía causa escozor hablar en el entorno familiar o círculo de amigos.

Y siendo un factor tan importante en todo lo que hacemos, aún es una materia pendiente en el ámbito de la educación. 

Desde bien pequeños comenzamos a tratar con el dinero, pero nadie nos enseña en la escuela qué es y cómo relacionarnos con él. ¿Es bueno, es malo? Aún existe un desconocimiento muy grande sobre este concepto.

Teniendo en cuenta la situación mundial que estamos viviendo, educarse en el sector de las finanzas es algo fundamental. Piensa que hemos alcanzado el 9,1% de inflación, el más alto desde hace 40 años. 

¿Verdad que has notado una subida de precios abismal en los últimos meses en cada una de tus visitas al supermercado?

Bien, esto indica que nuestro dinero cada vez vale menos.

¡Qué no te ocurra a ti!

Para remediar este problema y que no te pille con las manos vacías, es necesario destinar una parte de tus ingresos a formación financiera que te permita tomar decisiones correctas en torno a tu economía.

 

Nuestras creencias limitantes frente al dinero: ¿qué pensamos en realidad?

Durante nuestra infancia hasta el día de hoy, hemos alimentando nuestra mente con creencias limitantes sobre el dinero.

Ahora bien, existe un concepto denominado patrón financiero. Presta atención a su definición: son las creencias que tenemos en torno al dinero.

Por tanto, esos pensamientos, sentimientos y acciones que consideramos de las finanzas afectarán de una manera u otra a nuestra economía personal.

Ya tienes unas creencias instauradas que sin apenas darte cuenta están campando a sus anchas dentro de ti.

Reflexiona y viaja al pasado por unos minutos:

¿Qué observaste dentro de tu hogar? 

¿Se convirtió en un tema prohibido?

¿Tus padres maldecían a los ricos?

¿Cómo se comportaban frente al dinero?

Y ahora, responde a esta pregunta: ¿qué piensas del dinero? 

Si te entran escalofríos nada más pensarlo, tus pensamientos están poniendo barreras que no te están permitiendo disfrutar de una buena salud financiera.

Pero esto es muy normal, nunca nos han enseñado a tratarlo y cogemos prestado los pensamientos procedentes de nuestro entorno familiar y más cercano.


Transforma tus creencias limitantes en pensamiento de abundancia

Por supuesto, no está todo perdido. Estas creencias limitantes se pueden transformar en creencias de abundancia.

Ayudarte con libros o cursos de formación te dará el conocimiento necesario para tener una relación sana y positiva con el dinero.

Por tanto, el objetivo es exprimir al máximo toda esa información y absorber esa mentalidad de riqueza que te permita cosechar mejores resultados.

De esta manera, cuando vas canalizando todos esos conceptos, te sientes con la seguridad y capacidad necesaria para tomar decisiones más beneficiosas para ti.

Al final, este cambio de creencias te ayudará a mejorar tus hábitos financieros y desarrollar tu inteligencia financiera.

 

¿Cuáles son los beneficios que obtendrás con una buena educación financiera?

La información es poder y si hablamos de finanzas, aún más. 

Aquí tienes los beneficios que conseguirás si inviertes en ti y apuestas por aumentar tu conocimiento en finanzas personales.

 

Ayuda a analizar tus creencias financieras

Toda aquella información que adquiriste en tu niñez, ha marcado tu pensamiento posterior en cualquier ámbito: laboral, social, etc.

A partir de aquí, verás las cosas con otros ojos. Tomarás otra perspectiva que nunca antes te enseñaron.

Trabajarás dichas creencias para entender la relación con el dinero y tomarlo como un medio que permite conseguir tus objetivos planteados a futuro. 

 

Cambia tu percepción sobre el dinero

Plantéate esta cuestión, ¿cuál es la finalidad de tu ahorro?

Muchas personas se quedan en blanco cuando les hacen una pregunta como esta.

Pero es que tu mentalidad hasta ahora, solo te mandaba señales de que era necesario ahorrar pero sin motivo alguno. Así lo aprendiste y así lo has estado ejecutando.

Pero se acabó el ahorrar por ahorrar. Percibirás un cambio de mentalidad que se basará en tener un plan claro y específico. Y sabŕas cuánto debes ahorrar y para qué.

Es el momento de amueblar tu economía personal y conocer con datos exactos, entre otros:

Cuánto ingresas y quieres generar.

Importe de gastos.

Cuánto puedes ahorrar.

Qué porcentaje de tus ingresos puedes destinar a la inversión.

 

Comprendes que es necesario diversificar tus ingresos

El refranero español es muy sabio y cuándo se dijo “no pongas todos los huevos en la misma cesta” será por algo.

Pero, ¿de verdad lo cumplimos? Hemos escuchado esta afirmación en múltiples ocasiones, pero lo que nunca nos han contado es que se convierte en un aspecto fundamental cuando hablamos de finanzas. 

Diversificar tus ingresos te permite tener una estabilidad y seguridad que si ocurre cualquier circunstancia, tienes otros medios que te sustentan sin necesidad de preocuparte.

Por norma general, podemos diferenciar dos tipos de ingresos:

  • Ingresos activos. Se obtiene a través de tu trabajo, por cuenta ajena o propia. El sistema que llevamos realizando toda la vida: intercambio de tiempo por dinero.
  • Ingresos pasivos. Es un medio al que no necesitas dedicar de manera constante tu tiempo. Si tienes interés en este tema, aquí tienes 8 fuentes para generar ingresos pasivos.

Los ingresos pasivos permiten aumentar tus ingresos de manera ilimitada y disponer de más tiempo libre para otras funciones.

Aprendes a administrar tu dinero

Administrar el dinero parece algo muy sencillo, pero la falta de conocimiento nos hace gastar sin pensar.

Por tanto, a más formación, mayor consciencia tendrás de cómo gestionar tu dinero y conocer en todo momento tu situación económica. 

Es muy importante saber en qué gastas el dinero. ¿Cuántas veces te has sentado a echar cuentas y has sido consciente de los numerosos gastos innecesarios en los que estás incurriendo? Aquí tienes una tarea pendiente: identificar los gastos hormiga y mantenerlos bajo control.

No dejes llevarte por las emociones. Tu cuenta corriente te lo agradecerá.

 

Descubres el equilibrio entre los gastos e ingresos

Dejarnos llevar por el consumo emocional no es una buena idea. 

“¿Quiero esto? Pues me lo compro”. Uno de los pensamientos más comunes en nuestra rutina diaria.

Y, en realidad, muchos de los productos que adquirimos no los utilizamos más que una vez (o ni eso). Entonces, ¿qué necesidad hay de endeudarse y crear un malestar en tu situación económica?

Por este mismo motivo, es necesario crear un presupuesto de ingresos y gastos, donde tengas el control absoluto de qué ocurre con todo tu dinero: saber cuánto entra y cuánto sale. Elimina los gastos innecesarios y establece prioridades.

Recuerda que el equilibrio consiste en que tus gastos no sobrepasen a tus ingresos

 

Adquieres el hábito del ahorro

Existe una relación de amor-odio con el ahorro, pero si quieres mejorar tus finanzas personales es un factor clave que no debes olvidar.

El hábito del ahorro se considera uno de los puntos fundamentales que se deben incorporar de inmediato.

Disponer de un colchón de tranquilidad permite hacerte cargo sin problemas de cualquier emergencia que aparezca. De esta manera, podrás mantenerte sin preocupaciones durante un periodo de tiempo determinado.

 

6 consejos para desarrollar tu inteligencia financiera

¿Por qué es importante la educación financiera? Conseguirás la estabilidad económica que estabas soñando y podrás hacer crecer tu dinero sin límites.

No es necesario conocer todos los conceptos técnicos, si no controlar muy bien los términos básicos siendo capaces de tomar decisiones correctas para nuestro futuro.

Toda la información acumulada te ayuda a alcanzar la inteligencia financiera. Esto es la capacidad que tienes para manejar tus finanzas.

Y, ¿cómo puedes desarrollarla? Aquí comparto contigo 6 consejos para poner en práctica cuanto antes.

 

1. Incorpora la lectura financiera en tu rutina diaria 

 

Leer todos los días sobre finanzas es esencial.

Tienes que empaparte bien de los términos que se utilizan en este mundillo, pero tampoco te agobies. Verás como, poco a poco, te resultarán mucho más familiares e irás avanzando hacia el camino de la independencia financiera.

Existen múltiples fuentes a tu alcance. Puedes ampliar tu educación financiera con libros, viendo videos formativos en Youtube, leyendo blogs de finanzas, etc. Eso sí, no olvides dedicar un poquito de tu tiempo a ponerte al tanto sobre las noticias del día y ver qué está ocurriendo a nivel mundial.

Si no sabes por dónde empezar, te recomiendo echar un vistazo a los recursos gratuitos que tienes disponibles en mi web: resúmenes de libros, un ebook para eliminar tus deudas e incluso plantillas para llevar el control de tus finanzas.

Una manera de acercarse a esa ansiada libertad financiera, es invertir en cómo mejorar tus finanzas personales.

De eso va Hazlo bien con tu dinero: mi libro para proporcionar las bases necesarias que te ayudarán a gestionar mejor tu dinero, sanear tu economía personal y efectuar un plan que conduzca hacia la libertad financiera.

 

2. Implanta objetivos para alcanzar tu libertad financiera


Desear alcanzar la libertad financiera está muy bien, pero no surgirá por arte de magia.

A lo largo de nuestra vida, llevamos a cabo diferentes estrategias para conseguir un determinado objetivo, como por ejemplo, un ascenso laboral.

Pero, ¿por qué no seguimos la misma metodología cuándo hablamos de nuestra economía personal?

También hay que marcarse un objetivo y trazar un plan que nos conduzca hacia él.

La estrategia te ayudará a definir los pasos a seguir sin desviarte por el camino. Ten tu objetivo siempre presente para mantener tu foco de atención en el objetivo final. Además, nos ayuda a permanecer firmes ante determinadas circunstancias que nos vayamos encontrando.

Para esto, lo mejor es continuar generando activos, ahorrar y que tu dinero trabaje por ti. Tú inviertes el tiempo en otras funciones, mientras que tu riqueza aumenta.

 

3. Haz un presupuesto todos los años 

El punto esencial de toda economía personal es hacer un presupuesto todos los años.

Nuestra cabeza no da para tanto y lo que pensamos que es un gasto sin importancia, al final se convierte en una auténtica locura. 

¿Sabes en realidad cuánto estás gastando? 

Aunque dé pánico, lo cierto es que es imprescindible ponerte en marcha con tu primer presupuesto, si no lo has hecho ya. De esta forma, podrás gestionar tus gastos durante todo el año.

No te autoengañes. Anota cuánto ingresas y lo que es más importante, en qué te lo gastas. Incluye todos los gastos que tienes: vitales, ocio, ahorro, inversión, formación y lujos.

Los gastos vitales no deben superar el 60% y el resto de partidas lo ideal es que se sitúen en un 10% cada uno, aunque estos porcentajes se pueden adaptar según objetivo o preferencias.

De este modo, sentirás una seguridad plena y evitarás sorpresas de última hora. Puedes utilizar esta plantilla de presupuesto para comenzar a controlar tus gastos.

 

4. Mantén las deudas a raya

Primera regla de educación financiera básica: no pedir préstamos para consumir un bien o servicio.

Ya estemos hablando de comprar un coche o hacer un viaje, evita la deuda mala para no afectar a tu salud financiera. Si no tienes el dinero para ello, no lo compres.

Por tanto, si has tomado la decisión de endeudarte que sea con la intención de hacer más riqueza. Esto se conoce como deuda buena. Un ejemplo claro sería las inversiones inmobiliarias.

 

5. Invierte tu dinero

Tenemos interiorizado desde nuestra niñez que tenemos que ahorrar, ahorrar y seguir ahorrando.

Pero aquí juega un papel muy importante del que no nos hablaron y hace que nuestro dinero pierda valor año tras año: la inflación.

Al tener nuestro dinero paralizado, estamos perdiendo poder adquisitivo. ¿Por qué asumir este riesgo si podemos hacer que aumente nuestra riqueza?

Como en cualquier otro acontecimiento de nuestra vida, los riesgos siempre van a estar presentes. Pero si inviertes en mejorar tu educación en finanzas, disminuirán considerablemente y perderás el miedo a invertir y potenciar toda tu capacidad para seguir creciendo.

 

6. Ten muy presente la fiscalidad

La fiscalidad es otro asunto pendiente que muchas veces dejamos aparcado a un lado, pero recuerda que es igual de relevante.

Es importante conocer las deducciones que podemos llevar a cabo e incluso ayudas disponibles en momentos puntuales.

El desconocimiento sobre esta materia es asombroso y conocer sus entresijos nos ayudará a aumentar aún más nuestra riqueza.

 

Educación financiera para niños y adolescentes: ¿es necesario empezar tan pronto?

La educación financiera en España es una asignatura pendiente que apenas cala en la sociedad. Pero no solo ocurre en este país, si no que aún existen muchos otros que se olvidan de la importancia de esta herramienta en las escuelas.

El sistema se ha quedado anclado en el pasado con mecanismos que nada tienen que hacer en el ambiente en el que nos movemos ahora. Los cambios suceden muy rápido y la educación no se ha adaptado a ello.

De hecho, existen creencias fielmente adheridas a generaciones anteriores donde hablar del dinero es casi un pecado. Es probable que hayas escuchado numerosas afirmaciones donde el dinero es el culpable de todos los males.

Además, existe la concepción errónea de que los niños y adolescentes no necesitan conocer estos términos a esa edad.

Ahora bien, ¿recuerdas cuándo fue la primera vez que recibiste dinero?

Quizás, ¿tu primera paga? A lo que quiero llegar es que, empezamos a manejar el dinero con tan solo 6-7 años, pero no tenemos ni idea de cómo gestionarlo, ahorrarlo o aumentarlo.

Y este problema se arrastra hasta la adolescencia, donde seguimos gastando sin control.

Por ello, te aconsejo que no esperes más si tienes hijos. Enséñales cómo relacionarse con el dinero y potenciarlo con un buen control de las finanzas personales. En el colegio, no lo aprenderán y estoy segura que te lo agradecerán en un futuro.

 

 

Educación financiera: construye la libertad que estabas esperando

Aunque no hayamos recibido la formación necesaria para controlar de forma adecuada nuestras finanzas desde que tenemos uso de razón, no podemos dejar las cosas como están y renunciar al futuro y estabilidad que tanto deseamos.

Fórmate, plantea tu objetivo a seguir y crea un plan para cumplirlo.

Si te has quedado con ganas de aprender sobre finanzas y mejorar tu educación en este campo, te propongo lo siguiente:

>> Apúntate a mi curso sobre Finanzas Personales

 

En este curso te explico todo lo necesario sobre cómo eliminar tus deudas, aumentar tu ahorro e invertir en tu futuro.

Es ideal para personas que quieren empezar a gestionar sus finanzas personales por qué se quieren independizar, van a emprender, tienen muchas deudas o el dinero se les escapa  de las manos gastando por encima de sus posibilidades.

 

Te animo a qué tomes las riendas de tu futuro financiero cuánto antes y saques el máximo partido a tu dinero. 

 


Tags

dinero, educaciónfinanciera, finanzaspersonales


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  1. Creo que la energia es muy importante, a nivel corporal, porque tener un cuerpo sano y habitos sanos, tanto alimentarios como mentales,

    es un punto extremadamente importante para el desarrollo de cualquier objetivo.

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